Viajamos al sudeste asiático: una región que guarda miles de sorpresas para aquellos que se animan a visitarla y se sumergen en sus culturas.

Un destino exótico e impensado hasta hace algunos años, se ha convertido en el más elegido del momento. El sudeste asiático, esa subregión de Asia con contrastes inimaginables que está situada al sur de China y al este de India, ha adquirido tal fama por su cultura, tradiciones, paisajes y folclore que atrae a cientos de viajeros que buscan fundirse en su peculiaridad.

Cabe aclarar que toda la región alberga varios países con ciudades llenas de atracciones, por lo que, en esta primera experiencia, decidimos elegir tres de ellos y tener una experiencia más enriquecedora de cada uno, en un viaje de 20 días. Compartimos con ustedes nuestro itinerario para que puedan disfrutarlo tanto como lo hicimos nosotros.

VIETNAM.
Hanoi.
La capital de Vietnam nos recibe con un encanto especial que rebosa en sus calles y rincones más entrañables. Esta ciudad conserva toda su esencia y personalidad tradicional, dejándonos maravillados. Su vibrante atmósfera está repleta de cafés, museos, jardines, tiendas antiguas, restaurantes con cocinas de todo el mundo y algún que otro templo budista que adornan el paisaje urbano.

Pasear por las calles de Hanói es descubrir el sudeste asiático en estado puro, observando el día a día de la gente al recorrer sus calles con motos sacadas del siglo pasado, mientras se esquivan unas a las otras en esos cruces de calles sin señalización alguna. Las veredas están repletas de vendedores ambulantes, carros tirados por bicicletas y demás establecimientos que montan ahí sus negocios. El primer día puede parecer caótico pero su magia hace que uno se adapte rápidamente.

Halong Bay

Es una de las maravillas naturales más conocidas del mundo. ¡Lo vimos tantas veces por foto y ahora estábamos ahí! Este espectacular rincón icónico cuenta con más de mil islotes de piedra caliza sobre el mar, cargados de vegetación que ofrecen un panorama increíble.

Sus islotes, la mayoría deshabitados, conforman un paisaje creado durante miles de años donde el movimiento de las placas tectónicas empujaron trozos de piedra por encima del nivel del agua, dejando que la vegetación poblara sus cimas y las olas del mar esculpieron en ellas cuevas, cavernas y túneles así como otras formaciones geológicas.

Fue declarado Patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Para conocerlo, hicimos un tour por sus aguas, viendo sus islotes más peculiares, cuevas de espectacular belleza, caminos de espesa vegetación, lugares en los que nos dimos un chapuzón en agua increíblemente clara y terminamos la tarde contemplando una calurosa puesta de sol.

Hoi An

Aquí encontramos un pueblo impregnado de historia, que a pesar del paso del tiempo se ha mantenido con su aspecto original que data de los siglos 17 y 18. Sus casas amarillas resaltadas con faroles de papel de color rojo, reflejándose en el agua del río lleno de “peces plata” que divide esta población en 2. Sus encantadoras callecitas

muestran una fusión de arquitectura china, vietnamita, japonesa y europea.

Personalmente, Hoi An me encantó; pero para describirla de noche me quedo sin palabras. El colorido de los faroles en todos los locales a la orilla del río e incluso en las guest houses le otorga un encanto extra.

CAMBOYA

Siem Reap.

Siem Reap es la capital de la región más próspera de la Camboya contemporánea. Su proximidad al complejo de templos de Angkor Wat, hizo que la elijamos como base para hospedarnos allí mientras visitábamos los templos. El corazón de Siem Reap es conocido como el distrito de Old Market, o Psah Chas. Esta parte de la ciudad es una gran concentración de restaurantes y tiendas.

Angkor Wat.

Es la majestuosa y máxima expresión arquitectónica del poderoso imperio jemer, que mucho tiempo atrás dominó el sudeste asiático. Es la capital de este antiguo imperio y la construcción religiosa más grande de todo el mundo.

Resultó una asombrosa experiencia caminar por sus frondosos bosques mientras íbamos descubriendo nuevos templos y restos de levantamientos que fueron hogares de la alta clase jemer. Ya sea a bordo de un tuk tuk alquilado por todo el día, o a golpe de pedal con bicicleta, es posible visitar este sitio pagando un pase de un día o tres. El pase de tres días permite el acceso durante toda una semana. ¿Creen que es mucho tiempo para este lugar? Repasar todos los rincones del recinto sagrado puede llevar incluso más que una semana.

Este conjunto de templos es el lugar ideal para desconectar del mundo y sumergirse en un viaje por el pasado mientras se repasa la historia de la región.

TAILANDIA
Railay Beach.
Conocida por todos como Railay Beach, esta popular zona de Tailandia es en realidad una pequeña península con 4 playas principales muy cercanas. Hace tan solo unos años, esta zona del reino de Siam ha ganado popularidad entre los viajeros que desean una alternativa a la súper turística Phuket y quieren disfrutar de algo más tranquilo.

La pequeña península de Railay está rodeada por el mar y su única conexión a tierra firme con el resto de Tailandia, es a través de unas rocosas montañas que la hacen inaccesible por tierra. La única manera de llegar hasta aquí es en barco. Una vez allí, elegimos hacer kayak para poder conocer cada rincón: las rocas que separan las playas están llenas de grutas, cuevas y pasadizos espectaculares y pudimos ver la costa desde una perspectiva totalmente diferente.

Bangkok

Bangkok cuenta tanto con el encanto clásico y cultural que se desprende en todo el país como con las comodidades modernas, que de a ratos nos paracían un tanto caóticas, pero siempre con esa sonrisa amable, seña de identidad de la hospitalidad tailandesa.

Quedamos abrumados de inmediato por las grandes dimensiones de la ciudad y su gran variedad de opciones y atracciones turísticas. Buscando la esencia de las tradiciones culturales únicas de Tailandia visitamos al Gran Palacio Real, las relucientes torres del Gran Palacio y, por supuesto, Wat Pho, especialmente conocido por acoger al enorme Buda Reclinado, una figura con 46 metros de largo y 15 metros de altura.