Un lugar donde su ambiente descontracturado invita a relajarnos y disfrutar de sus barras.

Visitamos RONIN IZAKAYA:
Un restaurant distinto, donde es fácil entregarse y disfrutar de su increíble coctelería de autor, platillos y sushi. Allí uno es espectador del expertise de sushimanes y bartenders.

La propuesta coctelera sale de lo tradicional y fusiona bebidas Premium con jugos naturales, frutos, almíbares y bíters y nos ofrece una amplia carta de etiquetas de destilados, vinos y espumantes, y cerveza tirada como

así también cerveza japonesa.

Fue un hallazgo además encontrar en su carta, el particular tapeo, que ofrece la opción a quienes deseen disfrutar de riquísimos pinchos y finger food.

*Generalmente, la manera más habitual de comer y beber en una IZAKAYA consiste en ir pidiendo distintos platos que se comparten entre los comensales. Este es

quizás el concepto más importante que diferencia a una IZAKAYA de otros locales: la comida se sirve en raciones no muy grandes, y siempre pensada para compartir y no como platos individuales. Por eso lo habitual es comer muchas cosas, mientras se consumen diversas bebidas alcohólicas. (Wikipedia)

Con total convicción y apasionados por el servicio y la atención al público como pilares fundamentales,

RONIN IZAKAYA nace de la idea de Fernando Juárez, vecino de Nordelta quien desde hace más de 7 años se dedica a la actividad. Junto a sus socios Nicolás y Fernando, apuestan firmemente a convertir esta propuesta gastronómica en un clásico de la zona, un punto de encuentro para quienes buscan pasar un buen momento en la Bahía Grande de Nordelta, organizar un festejo o simplemente reunirse con amigos.

Quién es el Sushiman de este proyecto:

Adrian Teruya – chef sushiman fue testigo y protagonista del fenómeno Sushi en la Argentina.

Realizó sus primeras armas en los 93/94 nada más y nada menos que en el Restaurant Morizono, el primer restaurante japonés que se abrió en Buenos Aires y que impulsó su estilo captando fanáticos y adictos al sushi y a otros típicos platos de la cocina

nipona. Luego fue llamado por Gabriel Takakura y formó parte de la barra de sushi del restaurant El Molino, donde realizó sus primeras experiencias como jefe de cocina.

En el año 2000 decide hacer temporada en Punta del Este junto a Nicolás Palacios en su restaurant Manantiales. Tal fue la repercusión, que un empresario uruguayo le ofrece abrir el primer Take away

de sushi en Uruguay en los locales de Tienda Inglesa, éxito que sigue hasta el día de hoy.

Corría el año 2002 y esta vez es Dashi sushi bar donde obtuvo el puesto de Sushi chef.

Nace Kaizen sushi delivery, primer proyecto personal donde logra desarrollar durante 7 años una identidad propia a su cocina.