Una charla a fondo con un especialista sobre causas y prevención de la enfermedad aterosclerótica cardiovascular.

“La enfermedad aterosclerótica cardiovascular es la primer causa de muerte y produce alrededor de 19 millones de muertes en el mundo anualmente, de las cuales la mayoría resulta por enfermedad coronaria”.

Tanto la enfermedad cardiovascular (infarto de corazón, insuficiencia cardíaca) como cerebrovascular (accidente o ataque cerebro vascular) son, no solo las primeras causas de muerte, sino de discapacidad en el mundo. Es necesario que nos propongamos prevenir las mismas.

Lo primero que debemos comprender es que desde que nacemos, el cuerpo comienza a recibir agresiones en las arterias y el corazón. Numerosos trabajos científicos han documentado residuos en las arterias (placas de ateromas, grasa, etc.) durante los primeros años de vida.

Frente a este panorama, hablamos con el Dr. Norberto Agustín Casso, cardiólogo y Miembro titular de la

Sociedad Argentina de Cardiología, sobre los cuidados necesarios para transitar una buena calidad de vida en todas sus etapas.

¿Usted cree que la prevención comienza desde que nuestros hijos son pequeños, verdad? ¿Cómo podemos trabajar como padres para crear esa conciencia?
Es fundamental trabajar desde que nacen e inculcarles que trabajen ellos en su infancia y adolescencia temprana. En primer lugar trabajar desde el año de vida con alimentos ricos en proteínas, frutas y verduras variadas, de ser posible no procesarlas sino ir acostumbrándolos a que agarren pedazos de los mismos para desarrollar las papilas gustativas y conservar las nutrientes en los alimentos mencionados. Es allí donde va a quedar su memoria gustativa y evitar en la infancia la dieta rica en snaks, fast food, galletas, etc. (todos alimentos ricos en grasa, más tratándose cuando proviene de la industria y no hecho en casa). Durante la adolescencia, si toda la alimentación estuvo con una buena estrategia, nos tendremos que ocupar del alcohol, tabaco y drogas, los cuales nos determinarán daños irreversibles en las arterias y corazón sino llegamos a tiempo.

Todos queremos vivir mejor, con mayor calidad y que nuestra vida sea prolongada. ¿Cómo nos sugiere armar un plan preventivo en nuestra vida adulta?
Lamentablemente tenemos que hablar de un mundo ideal y uno real, porque hoy en día las horas de trabajo, los tiempos y el exceso de celular, redes sociales, etc., nos llevan a dedicar mucho tiempo al estrés y poco a las horas de respetar nuestros tiempos. Debemos tomarnos el tiempo fundamental para desayunar y realizar cada comida, ya que de eso va depender nuestro rendimiento diario y laboral. Con respecto al deporte, no importa cuál sea el mismo, sino movernos por lo menos cuatro veces a la semana, durante 45 minutos promedio, trabajando lo aeróbico fundamentalmente.

Deporte después de los 50. ¿Cuáles serían según su criterio, los Si y los No para quienes comienzan a transitar su mediana edad con ganas de mejor su calidad y años de vida?

Los SI: realizar aeróbico en la mayor parte del tiempo que uno realiza la actividad, que la misma no sea menos de 40 minutos, 3 veces a la semana (porque una no sirve). El mismo puede consistir en deportes, actividades de gimnasia in/outdoor, natación, bicicleta, caminata y trote. Hacer hincapié en los alimentos sanos y caseros. Realizar controles médicos de rutina y de prevención.

Los NO: dejar el tabaco para los que lo consumen. Mantener el consumo de alcohol en cantidades bajas y no a diario. Evitar el exceso de peso, sodio y de azucares.

Se entiende entonces que la conciencia en los primeros años por parte de nosotros los padres, sobre nuestros hijos, es un hecho fundamental, que va marcar el desarrollo, evolución de ese cuerpo y la calidad de vida del mismo: fomentar una alimentación sana y la actividad física continua.

Una vez que llegamos a adultos trabajos científicos documentan que tanto el infarto de corazón, la insuficiencia cardiaca y el ataque cerebral son la suma de los factores de riesgo a los cuales nos expusimos y exponemos y a esto se suma un componente genético que todos traemos, el cual no se puede por el momento suprimir, pero sí podemos frenar todos los factores de riesgo. Para esto debemos apoyarnos en el sistema de salud para realizar la prevención y estudios necesarios para evitar las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares: realizar una rutina de sangre, un estudio para evaluar la estructura cardíaca y las arterias y lo que el médico indique.

Podemos y debemos hacer un esfuerzo como sociedad para educar a nuestros hijos fuera de los excesos, cerca del deporte y la educación porque eso nos va llevar a vivir mejor y con buena calidad en todas las etapas que nos toque transitar.

Dr. Norberto Agustín Casso

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