El coaching y la consultoría psicológica brindan un espacio para pensar en uno mismo, repensarnos y llevar a cabo las acciones que nos acerquen a la vida que diseñamos para nosotros mismos en relación con el mundo que nos rodea.

Estamos viviendo en un mundo donde el tiempo pasa cada vez más rápido. Los mensajes que escuchamos dicen que hay que estar preparados para los cambios, que hay que adaptarse, ser flexibles para no quedarnos fuera. Todo cambia a una velocidad inusitada. Un ejemplo de ello es lo que sucede con la tecnología. Todos los días aparecen nuevas apps, conexiones, programas, etc. Y cuando aprendimos a manejar una, sale otra nueva y estamos corriendo siempre detrás de ellas para estar actualizados… Mientras lo que fue nuevo ayer, cae en desuso mañana. Parece que el destino de la tecnología es el de ser superada y reinventada. Pero, ¿qué pasa con nosotros como individuos? Necesitamos armonía, tranquilidad para poder relajarnos y disfrutar.

“En mi experiencia laboral como Coach personal y en empresas multinacionales, lo que más escucho de mis clientes es el deseo de lograr un equilibrio entre la vida personal y la laboral, para así poder vivir sin tanto estrés y lograr disfrutar más” nos cuenta Viviana Espósito, Consultora psicológica Counselor y Coach Internacional ICC. ”Sin embargo, la mayoría de ellos viven a agenda completa. No solo lo veo en personas con altos cargos, sino en estudiantes, personas que se dedican a tareas del hogar o aquellas que se desenvuelven profesionalmente en otros ámbitos. Miles de cosas para hacer y las frases que suelen repetir: “No me alcanza el tiempo para hacer todo lo que tengo que hacer”, “Estoy agotado/a”, “Estoy a mil, no tengo un minuto para tomarme un respiro”.

Muchas veces escucho que para la mayoría lo más importante son los hijos, la familia, los amigos y cuando pregunto sobre cómo están siendo sus relaciones con ellos, me encuentro con que: “Bueno, es que no tengo tiempo de compartir como quisiera, mis actividades y obligaciones me lo impiden”. Son personas ocupadas, ¡son alguien!

Esas personas encajan con el modelo actual en el que ser alguien ocupado es sinónimo de éxito. Y sin embargo, el resultado de que estén viviendo de este modo hace que sean personas con altos niveles de ansiedad, de estrés; muchas veces desmotivados y angustiados.

De acuerdo a diferentes filosofías existen cuatro dimensiones de la naturaleza humana. Ellas son:

• La dimensión física: Supone cuidar nuestra buena alimentación, procurar un descanso adecuado y hacer ejercicio de manera habitual generando así las bases para una buena salud. En este sentido el ejercicio tiene una acción doble porque además de fortalecer nuestro cuerpo desarrolla nuestro sentido de la voluntad.

• La dimensión mental: Trata del enriquecimiento de nuestro intelecto y esto se puede conseguir de diferentes maneras: leyendo, escribiendo, planificando, visualizando lo que queremos lograr, etc.

• La dimensión social/emocional: Se logra desarrollando la empatía, sinergizando con otros, prestando servicio, haciéndonos conscientes de que somos responsables de lo que sentimos y de cómo respondemos a eso que estamos sintiendo. Desarrollando la inteligencia emocional. Viviendo una vida con propósito y sentido.

• La dimensión espiritual: Esta proporciona liderazgo a nuestra vida. Requiere del compromiso con nuestro sistema de valores. El desarrollo espiritual se puede conseguir meditando, accediendo a literatura específica sobre el tema, contactándose con la naturaleza, orando, en fin, eligiendo aquellas actividades que nos llenan el alma y nos hacen sentir en armonía con nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

Es persiguiendo la renovación y desarrollo de estas dimensiones del ser mencionadas anteriormente, que podemos acercarnos al tan anhelado equilibrio. Es necesario aprender a parar y a abordar de manera

simultánea las cuatro dimensiones de la naturaleza humana a fin de lograr ser cada vez más efectivo en los distintos roles que desempeñamos en la vida. Este es un proceso continuo que consta de compromiso, aprendizaje y acción para el que no hay atajos.

Estamos tan ocupados viviendo el día a día, tan abrumados en lo que tenemos que hacer, que muchas veces nos falta ese espacio para reflexionar, para preguntarnos qué queremos de la vida y cómo queremos vivirla.

Viviana Espósito. viviespo@gmail.com.

Consultora psicológica ̈Counselor ̈ Coach Profesional Internacional certificada por ICC.

Certificada en Value Drivers (Perfil de dominancia cerebral) herramienta que permite detectar el potencial de desarrollo en las personas.