EL MUNDO DEL TÉ LLEGÓ A NORDELTA: DIALOGAMOS CON LA PRESTIGIOSA BLENDER INÉS BERTON SOBRE EL AMOR POR EL TÉ, SUS RITUALES Y SU MAGIA, QUE AHORA SE PUEDE ENCONTRAR EN EL CENTRO COMERCIAL NORDELTA.

Inés habla pausado. Como si la vorágine no alcanzara a esta mujer que viajó por el mundo, para aprender, experimentar y eligir su camino que hoy la encuentra nuevamente en Buenos Aires.

¿Cómo fue vivir en New York, qué experiencias trajiste de allá y cuánto te inspiró tu paso por la gran manzana?

Me fui por una semana a New York, y me quedé 8 años Partí de Argentina a los 18: primero me fui a vivir a Francia, estudié como perfumista en el sur, y después me especialicé en cosechas de Té ya viviendo en NY. Conseguí trabajo en un museo muy prestigioso de allí: la parte de abajo era una casa de Té divina. A mi me encantaba ir, siempre decía quiero esto con esto, mezclaba hebras y toda la gente que hacía la fila decía “quiero lo mismo que ella!”. Y se dió que me ofrecieron ir a trabajar ahí y yo no lo dudé.  Me dí cuenta que ese era mi lugar, me encantaba lo que transmitía el té. A mi me costaba mucho encontrarme cuando vivía en NY. Todo el mundo corría de un lado para el otro y yo soy una persona bastante calma, necesito mis tiempos.  Cuando encontré el té, fue como encontré mi pausa. Tenía una maestra japonesa que fue mi mentora. Que en realidad lo que hizo fue enseñarme el té como lenguaje. De cómo se busca una buena cosecha, altura adecuada para que se concentre más la clorofila, para la iluminación de origen, ir a buscar cada ingrediente a cada lugar, seleccionar. Me enseñó cómo un Té honesto se hace con ingredientes honestos. Era muy importante poder entender cada lugar, con su gente y su modo de cosechar.

Y nació tu amor por el té….  Cómo fue que decidiste regresar y cómo nace Tealosophy?

Yo vivía en NY como Base pero trabajaba mucho en Francia y en distintos lugares de cosecha. Y a fines del 2000, yo prendía la tele ponía CNN,  BBC y podía ver todo lo que pasaba en Argentina y a mi me costaba muchísimo verlo por televisión. Hay un día que nunca me voy a olvidar: estaba sentada trabajando en un barcito con mis auriculares y mi música. Tenía la versión de vuelvo al sur de Caetano Veloso, que decía como que vuelve a un amor, soy del sur como los aires de un bandoneón…. Fue ese mismo día tuve tan claro que me quería volver. No lo dudé. Fue una intuición absoluta, una decisión muy certera. Así nació Tealosophy, muy chiquito al principio, con la ayuda de mi hermana y de amigos. Y la verdad es que fue maravilloso lo que pasó.

Con tu empresa funcionando en Argentina ¿cómo hacés para coordinar tu lado de empresaria sin restar importancia a tu enorme veta creativa?

Ese es el gran desafío de los creativos. Es enorme. Y mucho más cuando uno crea una marca o una compañía de un modo muy inocente. Yo quería transmitir mi pasión, esta fusión de oriente y occidente. Para mí el té expresa esa fusión. Expresa esa calma de oriente y la pasión de los que hacemos las cosas, el ADN emprendedor. Me cuesta mucho definirme como empresaria, me siento una creativa. Si bien la verdad es que lidero la compañía,  siempre estoy queriendo correrme de ese lugar. Siempre estoy buscando a alguien que ocupe el lugar del management y yo solo dedicarme a crear. Es allí donde yo siento que agrego todo mi valor.

¿Cuáles son tus próximos sueños y desafíos tanto en tu negocio como en lo personal?

Me siento totalmente realizada con mi trabajo. Siento que pudimos construir una marca que tiene alma, valores muy fuertes. Nuestro público es nuestro mejor auditor.  La gente  nos cuenta todo. Por ej., tomé el té en el palacio Duhau, tomé tu Té en el Llao Llao, y nos relatan sus experiencias.  Respondiendo tu pregunta me veo dedicándome a la parte creativa, a crear nuevos blends y a correrme del managment, porque yo creo profundamente en el no ego y creo que habría gente que lo haría mucho mejor que yo.  Me veo además formando una familia en unos años, tengo amigos y sobrinos adorados los cuales disfruto muchísimo.

La última pregunta para nuestros lectores ¿En qué rincón del mundo no pueden perderse el placer de un buen té?

Tengo dos lugares para recomendar: Mariage Freres en París, una casona de 1854 donde trabajé durante muchos años. Es fantástica y me gusta mucho su filosofía. Y por otro lado recomeindo en el West Village tomarse el exquisito blend Chai de MC Nulty´s, un rincón chiquito pero adorable en pleno Manhattan.