Además de magníficos castillos, arte rupestre y paisajes preciosos, la Dordoña es famosa por su tradición gastronómica. Aventurarse en su cultura culinaria es una de las mejores formas de experimentar la vida de la Francia rural.

Con sólo pensar en Dordogne- Périgord, el aceite de nuez, las trufas, las frutillas y el Foie-gras se nos vienen a la mente. A tan sólo un poco más de una hora en auto desde Burdeos, llegamos a la capital de la región Périgueux. Punto ideal para empezar diferentes rutas que nos llevan a contemplar hermosos paisajes, bosques frondosos, viñedos, pueblos encantadores de Francia, dormir en hoteles de la edad media, y, por supuesto, comer platos trufados y saborear un buen Foie-gras. Las exquisiteces gastronómicas de la región van de las trufas y las nueces a los productos frescos.

Los agricultores locales llenan sus puestos en las plazas adoquinadas y en los callejones para vender productos de temporada. Los mercados veraniegos nocturnos también son fantásticos; si uno lleva consigo plato y cubiertos, puede cenar en las mesas bajo las estrellas. Algunos de los productos típicos de esta región son:

CABÉCOU DEL PÉRIGORD

Es un queso de cabra, untuoso, que se puede degustar solo o caliente, acompañado de, por ejemplo, hojas verdes y cítricos, con un toque de miel. Este es un producto AOC (Denominación de Origen Controlado).

LA TRUFFE

Apodada le diamant noir du Périgord. La temporada de la trufa va de diciembre a febrero, cuando está presente en las cartas de los restaurantes y en los mercados de trufas que se celebran en toda la región. El arte de recolectar trufas es cuestión de suerte, buen juicio y mucha experiencia, con la ayuda de perros especialmente entrenados. La dificultad para conseguirlas hace que sea un producto de valor muy alto pero que, sin dudas, vale la pena adquirir.

EL FOIE GRAS

Junto con la trufa, son los emblemas de la región. Los más clásicos son de oca o de pato. Está hecho a base del “hígado graso” del animal. Se lo consigue entero, crudo, semi cocido o en conserva. Es común saborearlo sobre una tostada, acompañado un vino blanco seco o dulce. La forma de obtener este alimento genera una gran controversia por parte de algunos sectores, ya que se elabora con hígado de oca hipertrofiado, tras haber alimentado de forma forzosa al ave con maíz unas tres veces al día.

LES FRAISES

Dulces, ácidas, cónicas o alargadas, las Fresas del Périgord IGP son conocidas por su calidad y su sabor. Cultivadas de acuerdo con un saber-hacer que alía tradición y modernidad, las ocho variedades de Fresas están presentes en los mercados de abril a octubre. Las de esta región aportan un cuarto de la producción anual francesa. La misma está certificada con una IGP (Indicación Geográfica Protegida) la cual garantiza la calidad de unas 5.000 a 7.000 toneladas de frutillas que se obtienen anualmente.

LE CÈPE DEL PÉRIGORD

Son los champiñones del Périgord. Muy característicos de la zona, comienzan a recolectarse a fines de agosto, La cosecha se practica tradicionalmente los domingos de otoño en Francia. Ellos acompañan deliciosos omelettes à la persillade! (provenzal) .Se los puede consumir frescos, en conserva o secos. Son ricos en proteínas y vitaminas

LA NOIX DEL PÉRIGORD

Las nueces es el fruto seco más característico, ya que da origen al aceite de nuez, un producto gastronómico de excelencia y sumamente delicioso. Intensamente perfumado, hoy cuenta con 3 variedades portadoras de una AOC. Este aceite se consideró más precioso que el oro, y contribuyó a crear la riqueza de la región.

También se utilizan para preparar licores y cremas. Las castañas también son muy comunes. Se encuentran mayormente al sur de lo que se denomina el Périgord Noir. La receta dulce más clásica y tradicional, es simple y con pocos ingredientes, en los que se destaca la presencia de la nuez, manteca y chocolate, y es la preferida de los habitantes de Sarlat la Caneda.