Por primera vez, una pareja amante del arte y la cultura tuvo la oportunidad única de ponerse cómodos junto a las obras maestras que descansan en el Louvre y descansaron en una copia en miniatura de la emblemática pirámide de vidrio diseñada en exclusiva para celebrar el 30o aniversario del museo.

Para celebrar los 30 años de su emblemática pirámide, el Museo del Louvre se asoció con Airbnb, y crearon una idea única: descubrir el museo como nunca antes a través de experiencias inesperadas. La noche del 30 de Abril, una afortunada pareja tuvo la oportunidad de ver qué es lo que pasa dentro del museo más mágico del mundo cuando las luces se apagan. La dupla ganadora fue recibida en el museo por un historiador de arte, quien los llevó a recorrer el lugar en un tour VIP confeccionado a medida, sólo para ellos, con la posibilidad única de frenar y preguntar cuántas veces quisieron todo aquello que quisieron saber. Sólo algunos poco afortunados como los Obama, Beyoncé y Jay-Z tuvieron esta oportunidad.

Una vez descubiertas las maravillas que el museo esconde de noche, los ganadores disfrutaron de su alojamiento acompañados de anfitriones verdaderamente legendarios: brindaron junto a La Mona Lisa con un aperitivo inspirado en el Renacimiento, mientras se relajaron en un lujoso sofá lounge parisino, escuchando de fondo el sonido de unos discos de vinilo con música francesa.

Luego, la Venus de Milo, diosa griega del amor y la belleza, fue la anfitriona de una extravagante cena en un comedor pop-up. Un chef prepararó especialmente para la ocasión un colorido menú inspirado en el amor y la belleza, en honor de esta diosa divina.

Entrada la noche, los invitados disfrutaron un concierto íntimo y acústico en las lujosas salas de Napoleón III. Más relajados y distendidos, aún faltaba lo mejor: bajo los techos de la icónica Pirámide del Louvre, los esperaba una habitación exclusivamente preparada para la ocasión, que se convirtió en una obra maestra más. Durmieron mirando los cristales resplandecientes y el cielo estrellado. Para el amanecer, la magnífica experiencia terminaba con un desayuno parisino en la cama.

“Estamos encantados de ofrecer esta noche única y especial a dos personas para que puedan disfrutar de la experiencia de dormir en el museo en un dormitorio con forma de pirámide, imitando la icónica Pirámide del Louvre. Sabemos que a muchas personas les encantaría tener la oportunidad de recorrer los pasillos del museo durante la noche y queremos que sea una experiencia mágica e inolvidable. Con la asociación de Airbnb, esperamos alentar a más personas a descubrir cuán verdaderamente accesibles e inspiradoras pueden ser las maravillas del arte” sostuvo Anne-Laure Béatrix, Directora General Adjunta del Museo del Louvre.