Existe un lugar del otro lado del océano en el que la llegada de la primavera se celebra llenando de luz, exuberancia floral y color la ciudad. Les mostramos la fiesta de los patios en Córdoba, España; una celebración que fue nombrada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Colores que lo cubren todo. Podríamos decir que es la perfección hecha patio: paredes blancas inmaculadas, arcos de ladrillos, fuentes que juegan con el sonido del agua y macetas, muchísimas macetas por todos lados, hasta que la vegetación rebose por todos sus rincones.

La Fiesta de los Patios en Córdoba, España, se realiza todos los años con la llegada de la primavera, y consiste en visitar estos bonitos y coloridos patios, decorados y mantenidos exclusivamente por los propietarios y el esfuerzo de todos los vecinos. Estos patios fueron declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2012. Alrededor de ellos se organizan un montón de actividades para completar una experiencia viajera 100% primaveral.

El patio cordobés es una herencia de la casa islámica que se caracterizaba por la construcción de fachadas orientadas hacia su interior. Después de la conquista cristiana de la ciudad, esta estructura arquitectónica se mantuvo y aún perdura actualmente en las casas.

Los patios se caracterizan por tener multitud de flores plantadas en macetas, que se cuelgan en paredes o sobre el pavimento. Los pozos o las fuentes también embellecen el interior del patio. Estos espacios fusionan agua, luz y vegetación, un reflejo del pasado árabe de la ciudad.

Cada patio es diferente y presenta una arquitectura singular, por lo que es complicado establecer una tipología. De todas maneras, a grandes rasgos, los patios se clasifican en dos grupos:

Patios señoriales y monumentales: son aquellos relativos a antiguos palacios de la aristocracia local o a señalados edificios religiosos. Por ejemplo: el Patio de los Naranjos, el Palacio de Viana o el Santuario de la Fuensanta.

Patios de concurso: todos los patios que han participado en el concurso municipal desde su inicio en 1921 hasta la actualidad. Estos a su vez se distinguen en dos modalidades dentro del certamen: patios de arquitectura antigua y patios de arquitectura moderna o renovada.

Los cordobeses empezaron a abrir las puertas de sus patios al público en el año 1918. El concurso de patios empezó en el año 1921, pero al principio la convocatoria no fue la esperada por lo que lo susendieron, volviendo a celebrarlo en el año 1933 hasta la actualidad.

Visitando Córdoba, hay otras atracciones además de este colorido evento. El ícono más conocido de Córdoba es su mezquita-catedral, que se asoma entre sus callecitas floreadas creando una típica postal de la ciudad. Otros puntos de interés son el Alcázar de los Reyes Cristianos, el puente romano, la judería, el templo romano, las caballerizas reales, la plaza Corredera y Medina Azahara, a 8 km de la ciudad.

Y tenemos que hacer esta mención especial, ya que Córdoba está hecha para los amantes de la gastronomía. Es imposible visitarla y no tomarse un buen salmorejo cordobés, como tampoco hay que perderse un buen flamenquín, unas berenjenas con miel de caña, rabo de toro y su famoso vino Montilla-Moriles. Delicias locales que enamoran tanto como sus flores.