Un cierre de oro para los ciclos de comidas de reconocidos chefs.

En una exquisita casa estilo francés, celebramos junto a 50 lectores nuestra tradicional comida de fin de año. Esta vez, de la mano de uno de los chefs que cocinó nada menos que para los presidentes que nos visitaron en el G20, quien con su magia y originalidad, propuso un menú de fuegos y se llevó el aplauso de todos.

La noche agradable con apenas un mínima brisa que el río arrimaba, era ideal para estar en el muelle disfrutando de la vista imperdible que nos da el rio en Nordelta; o en el inmenso jardín, observando de cerca como el chef Martín Luckesh y su equipo, minuciosamente componían los manjares propuestos en el menú, o en la galería, para escuchar la voz suave de una exquisita cantante que con su tono, melodías y jazz francés, invitaba a degustar las gran variedad de quesos estacionados seleccionados para este día.

El menú de fuegos, justamente denominado así porque todo fue cocinado con fogoneros, parrillas, chapas y hornos a leña, logró ser el protagonista de cada paso que se servía, con el inconfundible aroma y sabor a leña.

Para coronar este ciclo de fin año, recibimos a nuestros invitados nada menos que con el champagne Alyda van Salentein Cuvée Prestige Brut Nature, que con sus finas y mínimas burbujas se maridaba fluídamente con los quesos estacionados. Sin dudas un comienzo que prometía una noche para recordar y recomendar.

Martín Lukesch, el chef de la noche, quien ha cocinado en Francia, España y por supuesto en nuestras tierras, propuso para el primer paso, espárragos, huevos de campo y provolone, preparados íntegramente en los tan anunciados fuegos.

El sommelier de Bodegas Salentein acompañó este paso con un rico vino blanco: Salentein Reserve Chardonnay, fresco, joven y frutado, ideal para el mix de sabores de este paso.

Continuamos con el segundo plato compuesto de burrata, tomates quemados y polvo de olivas negras, donde la recomendación fue maridarlo con Salentein Reserve Pinot Noir. Uvas negras en un vino blanco, combinado así con la burrata y el polvo de olivas negras de colores opuestos justamente. A esta altura todos los asistentes se acercaban a los fuegos, atraídos por los sabores que habían probado y la curiosidad de cómo se lograban estas combinaciones

En el cuarto paso, el plato elegido por el chef fue berenjenas asadas, tahine, yogurt e hierbas. Y otra vez un plato con aromas ahumados inconfundibles, donde los paladares intentaban saborearlo el mayor tiempo posible. Para este intenso sabor, valía la pena maridar con la etiqueta Salentein Numina Malbec.

El quinto paso, y ya esperando otra nueva sorpresa, se componía de matambrito de cerdo, curry verde y castañas caramelizadas. La combinación de las castañas en el matambrito fue un hito y el curry le daba un toque asiático que le quedaba muy bien.

Apenas probamos este manjar, fue descubierta la etiqueta esperada durante toda la noche:
“Luego de probar los blancos y los tintos que hemos traído para maridar estos exquisitos platos, tenemos una sorpresa especial: se trata de una añada de las mejores que tuvo la bodega, estoy hablando del Primus cosecha 2011 siendo ésta una de las últimas cajas” comentó Facundo, de bodegas Salentein.

Después del anuncio tuvimos la oportunidad de entender sus palabras. Un vino simplemente glorioso y para descorchar sólo en ocasiones especiales como esta.

El chef sorprendió a los comensales y a los paladares golosos, con su sexto paso y séptimo paso: dos postres. Un sorbet de frutillas y vinagre de sauco, delicioso, endulzado apenas por la frutilla y el frío del sorbet que maridaba ambos mundos.

Y luego y para coronar el menú, duraznos a la chapa, mascarpone y panela. Muy distinto al anterior, con los duraznos marcados por la chapa en la parrilla, el mascarpone y su tono de queso medio dulzón con pedacitos de panela para darle el detalle aún más dulce. Estos postres fueron maridados por Alyda van Salentein Cuvée Prestige Brut Nature, que para estos dos pasos fue la etiqueta más apropiada.

Para el final, el DJ subió su tono y decidió que era hora de levantarse y bailar. Todos obedecimos y terminamos en la pista disfrutando el final de esta comida en su edición de fin de año.

Agradecemos infinitamente a todos los que participaron de los ciclos de gastronomía The North Experience, liderados por los chefs más reconocidos de nuestro país. Especialmente a Silvia y Gustavo, y a todos quienes durante este año hicieron de estos encuentros verdaderas experiencias compartidas.