Sofía Stavrou vive en Buenos Aires pero con los pies siempre en Grecia. Alguna vez fue abogada pero hoy, comparte experiencias de viajes con una comunidad de miles y miles de viajeros, escribe para dos medios y genera contenido para redes sociales. Su vida está marcada por una premisa: animarse a ir por más.

Festejó su primer año de vida en un avión camino a Grecia. Las raíces familiares hicieron que su origen esté siempre presente en su vida marcando su identidad. Tantos viajes hicieron que Sofía sea prácticamente local, que conozca el país, sus islas y todos sus encantos con un lujo de detalles digno de compartir. Así, a través de un blog súper descontracturado, surge Soy de Grecia, las primeras líneas con las que Sofia comparte información y comienza, sin pensarlo, a crear una comunidad de viajes de la cuál es referente.

Pero antes de esto, ella tenía eso que llamamos una vida normal: tenía 27 años, un título de abogada, un trabajo en una importante empresa multinacional y una pareja. Todo lo que alguien quisiera tener. O no. Para ella, esa no era la profesión ni el trabajo que la hacía feliz. El mundo, las historias y las personas le generaban curiosidad; viajar y escribir, una pasión. Esa curiosidad, una separación y una crisis personal la llevaron a embarcarse en un viaje de 6 meses. Un viaje que incluyó varias paradas pero una que cambiaría su vida: India, concretamente a la ciudad de Calcuta, donde trabajó como voluntaria en los Hogares de la Madre Teresa. “fui a dar todo el amor que

yo no encontraba en mi vida a personas desconocidas que me esperaban cada mañana y cada tarde en diferentes hogares, personas con enfermedades terminales o bebés que sufrían alguna discapacidad, personas que estaban más destrozadas que yo viagra genérico preço, y sin embargo me sonreían enteras y me daban más amor del que yo era capaz de darles a ellos. Después de un mes, cuando tuve que despedirme, no pude evitar las lágrimas otra vez: sabía que una parte mía quedaba en Calcuta y que acababa de vivir la mejor experiencia de toda mi vida”. Después de India fueron dos meses en su amada Grecia, en los cuales puedo conectarse con su esencia por completo, entre el mediterráneo y los atardeceres de las islas. Era hora de reinventarse: definitivamente, el título de abogada se hacía a un lado para dedicarse a lo que siempre me apasionó: viajar y escribir. Confió en su talento y se propuso trabajar hasta el cansancio para hacer de su sueño, un plan.

Los dos primeros años fueron los más desafiantes y los más difíciles a la vez. El primer paso (y el más importante!) ya lo había dado. A partir de ahí, dio otro y otro paso más, cada vez más firmes y siempre para adelante.

En medio del caos creativo y el proceso de cambio de profesión, nació Soy de Grecia para honrar y expandir sus raíces, para compartir los mejores secretos y consejos locales sobre la tierra de sus abuelos y a la que siempre vuelve desde que nació. En su cuenta de Instagram, más de 38.000 personas la siguen y comentan alentados todo lo que ella tiene para compartir. Además, escribe sobre viajes para La Nación & OHLALÁ, genera contenidos para redes sociales & storytelling para marcas que le gustan.

¿Sofi, podríamos decir que tu sueño está cumplido?
¡Creo que sí! De hecho todo lo que logré y las oportunidades que se fueron dando es mucho más de lo que soñé cuando decidí dar este salto. Eso sí, siempre hay nuevos sueños y proyectos por realizar asique la cabeza no para (¡por suerte!)

Leerte es un placer. Sos viajes pero también sos experiencia, sos animarse a ir por más, y lo compartís a través de tus palabras. ¿Qué te genera saber que podés inspirar a otras personas a dejar su zona de confort e ir tras sus sueños?

Es la parte más gratificante. Cuando empecé el blog no imaginé que en algún momento iba a poder también compartir mis experiencias personales y el proceso de cambio de profesión que ayuda e inspira a tantas mujeres. Sin dudas saber que desde mi experiencia, con los aciertos y desaciertos, puedo de alguna manera ayudar o animar a alguien que está pasando por una crisis vocacional o personal, es la mejor parte de todo esto.

Últimamente hacés hincapié en vivir para adentro y no para lo que dicta la pantalla de las redes. ¿Comenzó a pesarte Instagram? ¿Como equilibrás lo que se comparte de lo privado?

Hace un tiempo ya que lo que veía en Instagram me hacía ruido: una blogger promocionando con pauta una foto de su test positivo de embarazo, una organizadora de viajes anunciando su embarazo, una instagramer llamando “familia” a sus seguidores y diciéndoles que los quiere mucho y son de las personas más importantes de su vida, una chica comprando seguidores y likes para atraer a las marcas, entre tantas cosas más. Y en el medio de esa cacería por conseguir followers y destacarse pensaba si quería también dejarme llevar por esa corriente o era el momento de poner un límite. Y así hice. De repente me empezó a dar algo de vértigo la exposición y la realidad es que cuanto más mostrás, más quiere ver la audiencia. Mi decisión tuvo que ver con volver a vivir para mi momentos importantes que muchas personas en las redes estaban sacándole su verdadero valor, volver a compartir con los míos momentos personales y no con una audiencia de miles y miles de personas que no conozco realmente. Esto no quiere decir que le reste importancia, sino que me ayudó a enfocarme en compartir lo que realmente es mi marca: viajes e inspiración. Mi familia, mis amigas, mi casa y mi vida privada no tienen por qué formar parte de eso y es sano que así sea. Así debería ser. Creo que hay muchas personas que por inercia hoy conocen de la A a la Z la vida de personas en Instagram que jamás vieron en su vida real. Y esto es algo grave de los dos lados, de quien lo publica y de quien lo consume. Es importante darte cuenta de qué estás nutriendo tu tiempo, tu cabeza, tu vida en definitiva.

Hablando de viajes: 4 continentes, 27 países y 65 ciudades recorridas, ¿tenés algún lugar en la lista de pendientes por recorrer?
Este año pisé un nuevo continente cuando conocí Marruecos (¡que me fascinó!) No tengo una lista enorme de pendientes porque la realidad es que viajé mucho y viajo desde que nací, literalmente, y no desde que nació Instagram. Un gran pendiente que me encantaría conocer es el Glaciar Perito Moreno y Villa La Angostura en verano. También Kenya y las islas Baleares.

Dejando Grecia de lado, ¿sos de los que creen que hay que volver a una ciudad que nos gustó mucho o preferís, en cada oportunidad de viaje, conocer algo nuevo?

Dicen que uno siempre vuelve a los lugares donde fue feliz (por eso siempre vuelvo a Grecia, además de que me tira la familia) pero creo que si un destino nos fascinó es interesante vivirlo una vez más y desde una nueva perspectiva. A India me encantaría volver, por ejemplo, pero la realidad es que pongo prioridad a destinos que no conozco al momento de planear un nuevo viaje.

¿Pensás en reinventarte nuevamente o estás donde querés estar? ¿Habrá una tercer versión de Sofi?
No soy de las personas que se acostumbran a la rutina y a hacer cada año lo mismo, me gusta reinventarme constantemente y que cada año me encuentre con nuevos proyectos y desafíos. Asique seguramente habrá una nueva versión de mi misma, pero esta vez cosechando todo lo sembrado.

Más información:

www.soydegrecia.com