BELLEZAS INIGUALABLES Y SENSACIONES INDESCRIPTIBLES. LA NATURALEZA POR SÍ MISMA HA TALLADO UN ENORME Y MAGNÍFICO VALLE EN LAS IMPONENTES ESTRIBACIONES DE LOS ANDES, CUNA DE NUEVOS Y EXITOSOS VINOS.

San Juan, recostada sobre la alta cordillera andina, ofrece una espectacular visión de su paisaje de montaña, y aporta toda la belleza de sus valles que hacen de esta provincia una de las más atractivas para el turista. Las alturas a transitar tienen verde, agua y sus montañas despliegan arcoiris de miles de colores.

Diversas poblaciones florecientes se levantan en sus valles, verdaderos oasis entre los áridos desiertos de pedemonte, convertidos en fértiles vegas por una interrumpida labor de irrigación. Los arroyos bajan apresurados, tropezando entre las piedras luciendo su cristalina agua de deshielo que forma bellas lagunitas.

San Juan es un territorio dominado por montañas y caracterizado por la presencia de valles con condiciones y aptitudes diferentes que los hacen aptos para determinadas actividades productivas. Pedernal, ubicado al suroeste de la provincia y a unos 90 Km de la Ciudad de San Juan, es un ejemplo de ello y actualmente constituye, desde el punto de vista cualitativo, el terruño vitivinícola más importante de esta provincia.

Todo el valle está protegido por una barrera natural, el cerro Pedernal Hill, que se eleva sobre el suelo del cañón. Rodeado de las paredes de este cañón que exceden los 2700 metros, la zona se encuentra prácticamente intacta por el hombre, con inmensos afloramientos de roca y paredes del cañón. En el centro de éste se encuentra un valle escondido, protegido de plagas naturales y lejos de la civilización, que crea un terruño único, ideal para el crecimiento natural y orgánico de la uva, y la producción de vinos intensos, complejos y elegantes de personalidad única. Allí los viñedos están plantados sobre esta misteriosa prominencia, formada por rocas sedimentarias paleozoicas del Cámbrico.

Históricamente, el Valle de Pedernal ha estado dedicado a la actividad ganadera a campo abierto, aprovechando la vegetación natural y la disponibilidad de agua de arroyos de deshielo y vertientes naturales. Es habitual al recorrerlo encontrarse con animales caminando libremente en el campo, entremezclándose con las imágenes de los viñedos.

Es en los inicios de la década del ́90 que comenzaron a cosecharse los viñedos y a obtenerse así los primeros resultados de las uvas producidas y los vinos elaborados. Se incrementó la superficie cultivada, aunque actualmente sigue siendo muy baja comparada con otros valles de la provincia.

CLIMA

Posee un clima continental y frío. En general, es seco y soleado los 365 días del año. Los niveles anuales de precipitaciones son bajos: 150 milímetros en promedio, principalmente en verano. Suele nevar en promedio dos a tres veces por año, en invierno. Durante el período de madurez de las uvas de enero a abril, las temperaturas medias máximas van de 28 ° a 24°C, las mínimas medias de 10° a 4°C, con una amplitud térmica diaria de 20° a 14°C. Esta condición de temperaturas, diurnas moderadas y nocturnas bajas, generan una gran amplitud térmica y condiciones especiales para la madurez de las uvas.

“PYROS” son los nuevos vinos del Valle de Pedernal que pondrán a san juan en lo más alto de la vitivinicultura Argentina.

La finca “Piedra del Fuego” se encuentra ubicada en una parte preferencial en la parte sur del Valle de Pedernal. Con laderas que van desde más de 1.300 m s.n.m. hasta los 1.500 m, debido a la cercanía de las montañas – entre el cerro de Pedernal y la pre-cordillera- , el valle funciona como un túnel o pasaje por el cual el viento circula de sur a norte, generando una brisa prácticamente permanente que colabora con la sanidad de los viñedos.

Todas estas características únicas conforman un terruño especialmente apto para la producción de uvas de alta calidad enológica, en un ambiente salvaje y virgen donde coexisten los viñedos con la vegetación autóctona.

PYROS representa una notable colección de los vinos más exóticos de la provincia de San Juan. Sus uvas provienen en su totalidad del exclusivo Valle de Pedernal, un lugar deshabitado por el hombre, lejos de toda civilización.

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Este Valle posee una gran altitud donde el suelo, el clima y la inmejorable ubicación y morfología del terreno se conjugan para crear un terruño único y excepcional para la producción de uvas de alta calidad enológica. Gracias a este contexto, PYROS reunió toda la complejidad y exotismo del Valle de Pedernal para expresar en sus vinos el máximo potencial de la vitivinicultura de San Juan,

obteniendo extraordinarios vinos salvajes, y a su vez, muy complejos y elegantes.

El suelo del valle está conformado por piedras de sílice conocidas como “pedernal”. Al golpearlas entre sí crean una lluvia de chispas que, según las leyendas locales, fueron utilizadas por los antiguos pueblos de la región para producir fuego. Por ello cada mañana, cuando el sol se levanta sobre las paredes del cañón para ofrecer a nuestras uvas su calor y luz, recordamos aquella primera llama de fuego. Precisamente son estas piedras, su llama y espíritu los que dieron origen al nombre PYROS, que significa “Fuego”. Creado en su honor, PYROS es un vino arraigado en su terruño único, destinado a dar vida a la historia de este valle y a la provincia de San Juan.

Arraigado en este suelo rocoso, PYROS nace como la primera línea de vinos completamente de alta gama de la provincia de San Juan.