Martín Miguel de Güemes es parte de la historia de la Nación Argentina por su activa participación en las guerras independentistas. El reconocido historiador Miguel Ángel de Marco realizó una atrapante biografía que se publicó recientemente sobre este caudillo militar salteño.

Martín Miguel de Güemes luchó por una patria más extensa que nuestra actual Argentina. Él y sus tropas estuvieron en el periodo y en el espacio efectivo de la guerra por la Independencia Sudamericana.

Desde muy joven eligió la carrera militar. Luego de participar en la defensa de Buenos Aires durante las Invasiones Inglesas, se integró a la causa revolucionaria e independentista iniciada en 1810. Invocando la causa americana de la libertad, igualdad y fraternidad, sumó a las filas del ejército regular a las milicias gauchas, y ganó las voluntades de pequeños productores, arrieros, artesanos, mestizos, indios y personas esclavizadas. Fue el primer gobernador de Salta elegido sin intervención de las autoridades de Buenos Aires.

El hostigamiento español, y los conflictos por el poder y los recursos, confluyeron en la emboscada que le trajo la muerte. A partir de ese fatal acontecimiento, la historia del militar y gobernador Martín Miguel de Güemes, y junto a sus gauchos, se abren al horizonte de la memoria.

Pocos fueron en nuestra historia los casos en que seres tan diferentes por su carácter, formación y hábitos conjugaron con tanta coherencia y decisión sus esfuerzos en pos de una causa superior como la de la independencia sudamericana.

Miguel Ángel de Marco, doctor en historia, escribió la biografía “Güemes. Padre de los gauchos, mártir de la emancipación”. Al ser consultado sobre su trabajo, de Marco afirma: “La figura de Martín Miguel de Güemes despertó mi interés desde la adolescencia, cuando tuve oportunidad de leer y analizar por primera vez, durante una enseñanza media en que Literatura argentina era

materia importante, el clásico de Leopoldo Lugones La Guerra Gaucha. Las hazañas de aquellos hombres sufridos, que enfrentaban a ejércitos bien armados con el solo auxilio de sus lanzas y bolas, estimulaban mi imaginación y mi entusiasmo. De ahí que la reciente sugerencia de que escribiera una biografía del caudillo salteño después de publicar las vidas de Manuel Belgrano y José de San Martín, me pareciera una ineludible oportunidad para trazar los rasgos principales de una existencia que, más allá de sus humanos yerros, tuvo como único norte la libertad”. Y continúa: “Güemes merece, desde mi punto de vista, ser ubicado junto a Belgrano, San Martín y Pueyrredón en el esfuerzo bélico de la independencia”.

La figura de Güemes, al igual que las de sus camaradas en los puestos más altos de la gloria, estuvo impregnada de luces y sombras, grandezas y miserias, enfermedades y frustraciones, y así merece ser contemplada y honrada.