Jacob Eichenbaum-Pikser es un neoyorquino que en 2009 llegó a Buenos Aires por un viaje de estudios y se enamoró de la ciudad, a tal punto que hace dos años abrió en Palermo su propio local, donde prepara bagels con la receta tradicional de New York.

“Nunca en mi vida había preparado bagels y no estaba ligado a la gastronomía, yo vine a Buenos Aires a estudiar”. Esto lo cuenta Sheikob, la versión porteña de Jacob Eichenbaum- Pikser. De hecho, la historia de cómo un americano termina preparando bagels caseros en Palermo tiene que ver con un programa de intercambio universitario. En 2009 estudiaba geofísica en Nueva York y buscando mejorar su español se anotó en un programa para cursar algunas materias en la UBA, y de inmediato se sintió cautivado por la ciudad, donde encontró según dice, una vida más tranquila, con diversidad de actividades, centros culturales y gente dispuesta a entablar amistad. Se encontró a gusto en esta ciudad, viajando en colectivo y recorriendo bares y cafés, y haciendo nuevos amigos. Pero había una tradición bien americana que no podía encontrar en Buenos Aires: la de levantarse temprano para comprar bagels recién horneados, o de juntarse con familia o amigos los domingos para hacer un brunch con este tipo de panes. Y el hecho de extrañar esa costumbre fue lo que lo llevó a preparar sus propios bagels, a pasar meses de prueba y error hasta lograr el clásico bagel de New York, crocante y con brillo por fuera y bien esponjoso por dentro. Una vez que tuvo la receta perfecta, los dio a probar a amigos y conocidos que quedaron sorprendidos, y Jacob pensó que podía ofrecer su preparación a un público más grande. Era el nacimiento de Sheikob ́s Bagels.

Una bicicleta inglesa antigua con canasta fue el primer punto de venta, con la que se instalaba los fines de semana en las veredas de diferentes cafeterías de Palermo. El boca en boca y las redes ayudaron mucho y encontrarse con Jacob preparando bagels en la calle se convirtió en un clásico del barrio. Con el tiempo lo que era un día a la semana terminaron siendo cinco, y cada vez más gente empezó a saber sobre este tipo de pan que se hierve antes de ser horneado. Ahí se dio

cuenta que necesitaba tener su propio local, y hace dos años abrió junto con otro socio, el local de Sheikob ́s Bagels en la calle Uriarte.

El salón sorprende desde su ambientación, se asemeja más a un café porteño tradicional que a un deli con gastronomía de New York. Mesas de madera y fórmica, un piano vertical que los clientes pueden tocar, sifones de soda para acompañar el vermú y carteles en las paredes. “Buscamos justamente que el lugar no se vea moderno y pretencioso desde la decoración, queríamos que fuera el producto lo que se destaque. En Nueva York el lugar que vende bagels es algo tradicional de la ciudad, muy de todos los días, es el equivalente al barcito de barrio para ustedes.” Y sin dudas lo que más se destaca es el producto, los bagels son horneados todos los días y los elaboran con masa madre. Todos los ingredientes son de excelente calidad, y hasta preparan ellos mismos el queso crema con crema de leche, sal y cuajo, para lograr la auténtica receta del queso crema americano que tiene una acidez particular. Cuentan con una carta con diferentes variedades y los que más se venden son el clásico de salmón ahumado, queso crema, cebolla morada y alcaparras; y el de panceta, queso y huevo, que según Jacob es el típico desayuno americano.

Producto fresco y muy cuidado en su preparación, es lo que ofrece este local que esperamos que conozcan. Y como si fuera un porteño más, a manera de cábala y para no perder el contacto con el cliente que se genera al trabajar en la calle, Jacob sigue vendiendo algunos días a la semana en la vieja bicicleta donde todo comenzó.

Por: Life is good

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