Recorrimos Escocia y las Tierras Altas a bordo del Belmond Royal Scotsman: una combinación de estilo tradicional, elegancia y comodidad en un modo incomparable de explorar nuevos destinos.

El Belmond Royal Scotsman es un tren de estilo que realiza distintas rutas europeas y ofrece capacidad para que viajen 40 personas con todos los lujos. Sus recorridos son temáticos y entre sus actividades incluyen catas de whisky, visitas a casas y jardines escoseses y golf. Nos embarcamos en el abiertos a vivir una experiencia diferente y quedamos maravillados.

El tren partió de la estación de Waverley en Edimburgo, dando inicio a un viaje repleto de historias emocionantes, paisajes naturales impresionantes y un romanticismo que no habíamos imaginado. Este viaje en tren tiene capacidad para tan solo 36 pasajeros, lo que lo hace el más personal de todos.

El vagón observatorio es el centro social del tren. Es el lugar en el que compartimos largas charlas con nuestros compañeros de viaje, sentados en cómodos sofás mientras castillos, pueblos y valles desfilaban ante nuestros ojos.

El viaje a bordo del Belmond Royal Scotsman nos llevaba directamente al corazón de las Tierras Altas atravesando paisajes impresionantes y montañas cubiertas de bosques que se reflejan en lagos que parecen como espejos. La primer parada fue un safari en las Tierras Altas: un paisaje asombroso y una experiencia totalmente diferente a lo que uno imagina como “Safari” tradicional.

El tren avanza en su camino, mientras compartimos historias con otros viajeros y disfrutamos del té de media tarde. Al caer la noche llega el momento de los cocktails y las cenas a la luz de las velas. Toda la ambientación del tren nos tiene encantados. Nos retiramos a descansar a nuestro cómodo compartimento para soñar con las aventuras que nos aguardaban al día siguiente. Durante la noche, el tren se detiene en alguna estación o lugar tranquilo, por lo que el descanso y un sueño de calidad están garantizados.

Los vagones cama del tren cuentan con 14 compartimentos gemelos, dos dobles y cuatro individuales de lujo decorados con una rica marquetería. Todos disponen de baño privado con ducha, lavabo e inodoro, agua caliente, artículos de tocador de lujo y cambio de toallas diario.

EL RESTAURANT

La comida es siempre un elemento destacado a bordo del Belmond Royal Scotsman. Las comidas se sirven en los vagones restaurantes, decorados con paneles de caoba, en grupos de cuatro personas o en mesas más grandes para seis u ocho personas. Durante el viaje se alternan cenas formales e informales.

En el restaurante se sirven especialidades regionales preparadas con los mejores sabores locales. La cocina del tren se surte de productos frescos durante las paradas que realiza a lo largo de su ruta. Disfrutamos de platos

espectaculares, desde abundantes desayunos de las Tierras Altas al pescado asado más fresco y a la carne de vacuno Aberdeen angus más tierna.

Cerramos así otro capítulo en nuestra historia de viajes, esta vez con el glamour de los años veinte. Disfrutamos de increíbles paisajes y una cocina espectacular mientras conocimos a otros aventureros compartiendo la alegría de viajar.