El momento de tomar un café se convirtió en un ritual que comienza desde el momento en el que elegimos nuestra cafetera, accesorios y granos para la preparación, y se disfruta tanto como tomarlo.

El concepto del café fue evolucionando, transformando la experiencia de consumo. Desde un gran crecimiento en la apertura de cafeterías de especialidad, como así también de la elaboración en el hogar. En 2017, se determinó que consumimos 700 gramos de café por persona al año, (poco más del doble de lo que era hace 5 años). Y, entre los jóvenes, sube a 1,3 kg anuales. El gran cambio lo notamos con el surgimiento de la generación milliennial, con sus costumbres de trabajo (home office y espacios de co-working) y sus gustos y deseos tan claros como exigentes.

En los últimos años, se dio un crecimiento importante de lo que se denomina café de especialidad: café de alta calidad, de distintas variedades, tamaños y formas de preparación. ¿De qué se trata esta nueva experiencia? De contactarse con todo el proceso y con el ciclo completo del café: del grano a la taza. Desde el cultivo de la materia prima, al equipamiento, el servicio y la formación de baristas en una nueva apuesta gourmet, para alcanzar el mejor café.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que cuando hablamos del mejor café, el gusto es muy subjetivo y depende mucho de cada persona. Lo que sí esta claro, es que cuantos más café probamos, el paladar se vuelve más exigente y aprendemos a diferenciar los distintos tipos de café y sus diferentes sabores y texturas.

La meta entonces es encontrar los mejores granos, y disponer de una buena máquina de café para prepararlos correctamente. La primera regla de oro es escaparle al supermercado. Aunque hay algunos milagros entre las góndolas, la gran mayoría son cafés comerciales, sin calidad de exportación y con mucho tiempo de almacenamiento, por lo que su sabor y aroma tienen un dejo metálico. Podemos recurrir entonces a algunas tiendas online especializadas, que nos proveen todo lo que necesitamos para disfrutar ese gran café.

Modo Barista comenzó como una tienda online, para abastecer tanto a coffee lovers amateurs como a los profesionales. Su oferta es tan completa que abrieron también un showroom con todo lo relacionado al café: objetos decorativos, pines, cuadros y cafeteras, granos, balanzas, filtros, accesorios, etc. Todo lo que necesitamos para hacer ese café de especialidad en casa, lo encontramos acá. Los fans del café filtrado pueden hacerse de joyas importadas como son las másquinas Chemex, AeroPress, Kalita o Clever, los filtros y el molinillo. Los amantes del espresso, de un buen molinillo y un tamper. Y también, por qué no, un pitcher Motta (el “jarrito” que se usa para hacer latte art). Las preciadas espresso Ascaso están presentes en Modo Barita, como así también la novedosa portátil Nanopresso Wacaco (que entra en la palma de la mano y permite hacer un espresso donde sea). Aquí también podemos capacitarnos, haciendo talleres de arte latte, de filtrados, de barista inicial, etc.

Igual de importante que las máquinas, es el mantenimiento que les hacemos, para evitar que se depositen residuos en las diferentes partes del equipo, lo que provoca sabores rancios y oxidados.

En Establecimiento de Café, podemos elegir el grano de café que más nos guste y hablar directamente con el tostador indicándole el punto de tostado y el blend que deseamos. Y además, cuentan con pastelería para disfrutar in-house de la experiencia de un gran café, sus aromas y algo rico para sumar.

Más información:

www.modobarista.com

www.establecimientocafe.com.ar