52 SUPER SERIES es considerado unánimemente como el mejor circuito del mundo para barcos monocascos. La temporada 2019 marcará la octava temporada de esta regata.

Las “52 Super Series”, una de las competiciones internacionales de vela más prestigiosas del planeta, regresará a Menorca este año, del 21 al 25 de mayo. Después de no pasar por aguas de la Isla en 2018, las “52 Super Series”, con las embarcaciones conocidas como los fórmula 1 del mar, ha elegido a esa isla entre los cinco trofeos que se disputarán. Los otros 4 se llevarán a cabo en Cádiz, Cascais, Mallorca y finalizan en Sardinia.

Este es un circuito de regatas del más alto nivel a escala mundial, que sirve de banco de pruebas para los equipos de Copa América. En concreto, cuenta con la participación de regatistas que ya han anunciado su participación en la próxima Copa América de la talla de James Spithill, Dean Baker, Vasco Vascotto, Francesco Bruni, Terry Hutchinson y Santiago Lange. Prueba del nivel de competitividad de este circuito es que de los 12 participantes de este año 9 han estrenado barco.

La competencia es considerada unánimemente como el mejor circuito del mundo para barcos monocascos. El circuito emergió de las cenizas de la extinta MedCup y poco a poco ha ido creciendo con lógica y buen trabajo para llegar a los máximos niveles de calidad en los que ahora se encuentra y que atraen a los mejores armadores del mundo.

El calendario para la temporada de 2019 cuenta como gran novedad con dos pruebas en aguas del Atlántico, una de ellas en Puerto Sherry, desde donde la regata irá directamente a Cascáis para cerrar el ciclo Atlántico en el mes de julio. El director general de 52 Super Series, Agustín Zulueta, ha explicado que la llegada del circuito en la Bahía de Cádiz “va a ser un gran desafío para los equipos, porque se van a encontrar con corrientes, mareas y diferentes condiciones de viento” y ha resaltado que “es muy interesante ir por primera vez a Puerto Sherry y también por primera vez encadenar dos regatas en el Atlántico”.

La clase TP52 llegó a Europa en 2005 cuando un grupo de armadores, que estaban desencantados de navegar bajo las reglas del IMS con sus sistemas de compensación, pensó en los TP52 como la mejor forma de navegar. Estos rápidos, ligeros y poderosos monocascos eran lo mejor para gente que buscaba la excelencia en el desarrollo de un proyecto técnico, navegan en tiempo real y se rigen por una regla de ‘Box Rule’. Esto quiere decir que los barcos tienen que ajustarse a una serie de medidas, pero también dejan mucho margen a los diseñadores y a los equipos para explotar sus propias ideas e iniciativas. El cuidadoso manejo de esta ‘Box Rule’ ha servido como base para el desarrollo de la clase y para conseguir que los barcos cada vez sean más rápidos y excitantes de regatear, con cada vez menos tripulación y menos velas lo que reduce sensiblemente los costes para los armadores.